miércoles, 6 de marzo de 2013

adiós Hugo Chávez y una tormenta de verano



Se murió Chávez y este no es un blog de política, pero... Pero qué valiente, Comandante, luchar contra la injusticia requete justificada, afianzada, estructural, pero de ningún modo natural, del mundo que vivimos. A todo pulmón, asumiéndolo todo, yendo para adelante como un toro, para cumplir un sueño, un sueño que no era sólo para vos, era para muchos más, y también para mí, clase media baja latinoamericana que labura todos los días para poder ir viviendo, buscándole la vuelta para cuando quiera tener hijos, para soñar una casa, un laburo de menos horas para criar y amar a mis seres queridos, soñando poder pagar buena atención de salud si me enfermo, sabiendo que mi jubilación, si las cosas no cambian mucho, va a ser una miseria. Tantas cosas en las que pienso diariamente y ante lo cual la única solución, dadas las circunstancias, es tener dinero. Y eso es violencia. El dinero, el capital, es violencia. Es poder. Es opresión. Es injusticia.
Una vez leí una carta abierta de una madre venezolana, que había dado a luz a su bebito prematuro en su país. En ella agradecía y se deshacía de amor hacia su presidente, diciéndole que gracias a la implementación de unidades especiales de cuidado intensivo para prematuros en los principales hospitales públicos de las ciudades de Venezuela, su bebé había sobrevivido, porque de otro modo no hubiera tenido dinero ni para ir a Caracas, ni para pagar el tratamiento para el nene. Ante eso, cientos de comentarios de más madres que habían pasado por idéntica situación, dejando bendiciones, encomendaciones a Cristo y saludos de todo tipo para el presidente y su gente. Quedé lagrimeando mientras leía. Ese solito es un logro de la Revolución Bolivariana que me tocó el corazón. Hechos concretos: planes de salud que llegan a miles de personas que los necesitan, llamale reducción de la mortalidad infantil, llamale que una mamá no tenga que ver morir a su bebé porque no puede PAGAR el tratamiento médico.

No, este no es un blog de política. Pero es un blog mío y es sobre la vida, el amor, la justicia, la Verdad y los sueños. Y prefiero a un loco de estos que a uno igual pero que defienda los intereses de los que nos tienen a nosotros viviendo así, porque esta violencia debería parecernos intolerable.

Una tarde de lluvia tomé estas fotos. Me gustan las tormentas de verano, esas de salir afuera y dejarse llover todita el agua arriba. El texto no tiene nada que ver, pero escribo lo que voy pensando.

7 comentarios:

  1. Es mucha la podredumbre para arrojar al fondo del mar en el camino de la reconstrucción de América Latina. Los despojados, los humillados, los malditos tienen, ellos sí, en sus manos, la tarea. La causa nacional latinoamericana es, ante todo, una causa social: para que América Latina pueda nacer de nuevo, habrá que empezar por derribar a sus dueños, país por país. Se abren tiempos de rebelión y de cambio. Hay quienes creen que el destino descansa en las rodillas de los dioses, pero la verdad es que trabaja, como un desafío candente, sobre las conciencias de los hombres

    Galeano.

    Hasta luego Comandante!

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  2. Hola Renata!... Buena reflexión! Impecable el aporte de Lila en palabras de nuestro Galeano. Es la primera vez que escribo por acá. Besos

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  3. Hola Renata, te quiero agradecer lo que escribiste... comparto tus palabras y a veces no puedo expresar lo que siento (y leerlo ayuda!)
    te mando un abrazo
    Ana

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  4. Hola Renata! comparto plenamente lo que escribís!. Lamento profundamente la partida de éste hombre valiente que, literalmente dio la vida por sus ideales. Ojalá sea inspiración para muchos mas!
    Cariños!

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  5. Hola Renata, acuerdo totalmente y te saludo desde Argentina!
    beso Paula

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Gracias!! Me encanta que pases, y me encanta que comentes!

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